Los 5 errores más grandes que cometí en mi arte (y cómo evitarlos)
Llevo dibujando desde que tengo memoria, pero eso no significa que lo haya hecho bien desde el principio. Ni mucho menos. He cometido errores que me frenaron durante meses, que me hicieron dudar de si esto era lo mío, y que ahora, con perspectiva, veo clarísimo que podría haber evitado si alguien me los hubiera señalado a tiempo.
Hoy quiero ser esa persona para ti.
No te voy a contar teoría. Te voy a contar lo que me pasó a mí, por qué me pasó, y qué cambié para salir de ahí. Si llevas tiempo dibujando y sientes que no avanzas, o si estás empezando y quieres ahorrarte unos cuantos meses de frustración, sigue leyendo.
Error 1: Copiar sin entender lo que estaba haciendo
Durante mucho tiempo copié dibujos de internet. Miraba una ilustración que me gustaba, la reproducía lo mejor que podía, y cuando quedaba parecida me sentía satisfecha. Pero había un problema: no aprendía nada.
El resultado podía ser bonito, pero no era mío. No entendía por qué el artista había elegido esa línea, esa sombra, ese color. Solo estaba repitiendo movimientos como un loro.
El error no es copiar en sí. Copiar para aprender es una técnica válida y muy antigua. El error es copiar sin hacerse preguntas. Sin analizar. Sin intentar entender las decisiones detrás de lo que estás reproduciendo.
Lo que cambió todo: Empecé a preguntarme cosas mientras copiaba. ¿Por qué esta sombra va aquí? ¿Cómo ha construido el cuerpo desde las formas básicas? ¿Qué función tiene esta línea? Y después del ejercicio de copia, intentaba aplicar lo aprendido en un dibujo propio, sin referencia. Ahí es cuando de verdad ves si has entendido algo o solo lo has imitado.
Error 2: Obsesionarme con tener un estilo propio antes de saber dibujar
Hubo una época en la que lo único que quería era tener un estilo reconocible. Ver mis dibujos y que se notara que eran míos. Que alguien dijera "esto es de Duna" sin necesidad de firma.
El problema es que estaba tan obsesionada con encontrar ese estilo que me saltaba todo lo demás. No quería practicar anatomía porque me parecía aburrido. No quería estudiar perspectiva porque sentía que me alejaba de "mi estilo". Y claro, el resultado era dibujos que tenían personalidad cero porque no tenían base ninguna.
El estilo no se busca. Llega solo cuando llevas suficiente tiempo practicando, experimentando y acumulando influencias. Es la suma de todo lo que has visto, aprendido y descartado. No puedes forzarlo.
Lo que cambió todo: Solté la presión de "tener estilo" y me centré en aprender. Anatomía, perspectiva, composición, color. Y poco a poco, sin darme cuenta, fue apareciendo algo que sonaba a mí. No porque lo busqué, sino porque dejé de buscarlo.
Error 3: Compararme con otros artistas y rendirme
Las redes sociales son maravillosas para descubrir arte. Y son un desastre para tu autoestima si no tienes cuidado.
Yo caí en la trampa de mirar el trabajo de artistas que llevaban años dibujando y compararme con ellos como si estuviéramos en el mismo punto. Veía ilustraciones increíbles y lo primero que pensaba era "yo nunca voy a llegar a eso". Y a veces eso me paralizaba durante días. Dejaba de dibujar. ¿Para qué, si nunca iba a ser tan buena?
El problema es que no ves el proceso. No ves los miles de dibujos malos que hay detrás de esa ilustración perfecta. No ves los años de práctica, los bloqueos, las crisis. Solo ves el resultado final, pulido y con buena iluminación.
Lo que cambió todo: Empecé a compararme solo conmigo misma. Mis dibujos de ahora vs. mis dibujos de hace seis meses. Esa es la única comparación que tiene sentido. Y cuando la hice, vi avance. Siempre hay avance si sigues dibujando.
Error 4: No terminar nada por querer que todo fuera perfecto
Este me costó mucho reconocerlo porque se disfraza de exigencia, y la exigencia suena bien. Pero no lo era. Era miedo.
Empezaba dibujos con mucha ilusión y cuando llegaba a un punto en el que no quedaba como yo quería, lo abandonaba. Total, si no iba a quedar perfecto, para qué terminarlo. El resultado: una carpeta llena de bocetos a medias y ninguna obra terminada de la que sentirme orgullosa.
El problema de no terminar es que te pierdes la parte más importante del aprendizaje. Terminar un dibujo, aunque no quede perfecto, te enseña a resolver problemas, a tomar decisiones, a trabajar todas las fases del proceso. Si solo llegas a la mitad, siempre te quedas a medias.
Lo que cambió todo: Me propuse terminar cosas, aunque no me gustaran. Aunque supiera que no eran mi mejor trabajo. Y descubrí que en esos dibujos "imperfectos" aprendía más que en los que abandonaba. Además, verlos terminados me daba una perspectiva real de dónde estaba y hacia dónde quería ir.
Error 5: No poner fecha a mis dibujos
Este parece una tontería. Juro que no lo es.
Durante años dibujé sin anotar cuándo lo había hecho. Y cuando quería ver mi evolución, no podía. Tenía dibujos mezclados sin orden, sin contexto, sin saber si ese boceto era de hace dos meses o de hace dos años.
Medir el progreso es fundamental para no desmotivarte. Si no puedes ver de dónde vienes, es muy fácil sentir que llevas tiempo estancada aunque no sea verdad.
Lo que cambió todo: Empecé a poner fecha en todo. En cada boceto rápido, en cada ilustración terminada, en cada experimento fallido. Y cuando miro atrás y comparo, me sorprendo a mí misma. Siempre hay más avance del que creemos. Solo hay que poder verlo.
Y un bonus que todavía me cuesta: creer que el primer boceto debe ser el definitivo
Sigo luchando con esto. Esa presión de que lo primero que salga tiene que ser bueno, que si tienes que repetirlo es porque no sabes, que los artistas de verdad lo hacen bien a la primera.
Mentira. Los artistas hacen diez bocetos antes de quedarse con uno. Prueban composiciones, descartan, vuelven a empezar. El primer boceto es solo el punto de partida, no el destino.
Cuando empecé a hacer varios bocetos rápidos antes de decidirme por uno, mis ilustraciones mejoraron muchísimo. Porque me daba margen para explorar, para equivocarme sin presión, para elegir lo mejor en lugar de conformarme con lo primero.
Espero que algo de todo esto te resuene. No te cuento estos errores para que te sientas identificada y ya. Te los cuento porque sé que reconocerlos es el primer paso para dejarlos atrás.
Si cometes alguno de estos, no te fustigues. Yo los he cometido todos, y aquí sigo. Dibujando, aprendiendo y equivocándome de nuevas formas 💛
¿Cuál de estos errores te pasa más a ti? Cuéntamelo en los comentarios, me encanta leer vuestras experiencias.
Comentarios
Publicar un comentario