Lápices de colores baratos vs profesionales: ¿merece la pena invertir?
Esta es una de las preguntas que más me hacen cuando hablo de materiales, y entiendo por qué. Los lápices de colores profesionales son caros. Muy caros. Y cuando estás empezando o cuando tienes un presupuesto limitado, la diferencia de precio entre unos Faber-Castell Polychromos y unos lápices de papelería genéricos puede parecer imposible de justificar.
¿Merece la pena? La respuesta honesta es: depende. Y hoy te explico de qué depende exactamente.
Qué diferencia a un lápiz barato de uno profesional
Antes de hablar de marcas concretas, quiero explicarte qué es lo que realmente cambia cuando subes de precio, porque no siempre es lo que la gente espera.
La diferencia principal está en la calidad del pigmento. Los lápices profesionales tienen más concentración de pigmento, lo que significa colores más intensos, más saturados y más resistentes a la luz con el tiempo. Los baratos tienen más carga de relleno y menos pigmento, lo que da colores más apagados y que pueden desteñirse con los años.
La segunda diferencia está en la mina. Los lápices profesionales tienen minas más suaves, que se deslizan mejor sobre el papel, cubren de manera más uniforme y permiten mezclar y difuminar con mucha más facilidad. Las minas baratas suelen ser más duras y quebradizas, cubren con menos uniformidad y son más difíciles de mezclar.
La tercera diferencia, que se nota menos pero existe, es la solidez del encalado y la calidad de la madera. Los lápices profesionales se afilan mejor, la mina no se rompe cada vez que los afinas, y la madera cede de manera uniforme.
Los baratos: cuándo tienen sentido
Voy a defender los lápices baratos porque creo que tienen un lugar real en el proceso de aprendizaje y que descartarlos del todo es un error.
Cuando estás empezando, no necesitas herramientas profesionales. Necesitas practicar mucho, lo que significa gastar mucho material. Gastar material caro cuando todavía estás aprendiendo a controlar la presión, a mezclar colores o a construir capas genera una presión innecesaria que puede bloquear la exploración.
Unos lápices baratos te permiten practicar sin el cargo de conciencia de estar gastando algo caro. Y cuando los conoces bien, cuando entiendes sus limitaciones y aprendes a trabajar con ellas, desarrollas una habilidad que luego hace que los profesionales parezcan todavía mejores.
También tienen sentido para bocetos de color rápidos, para notas de color en el cuaderno del día a día, para cualquier uso en el que la permanencia y la calidad final no sean lo que importa.
Las marcas que conozco en el rango económico y que funcionan razonablemente bien son los Staedtler Noris Colour, los Faber-Castell Ecolapiz y los Lidl cuando sacan sus sets de temporada, que sorprendentemente no están mal para el precio que tienen.
Los de gama media: el punto dulce
Aquí es donde yo estuve mucho tiempo y donde creo que está la mejor relación calidad-precio para alguien que ya lleva un tiempo dibujando y quiere dar un paso adelante sin arruinarse.
Los Faber-Castell Colour Grip son mi recomendación principal en esta gama. Tienen una mina bastante suave para su precio, los colores son vivos, mezclan bien y son resistentes. No son Polychromos, pero están muy por encima de los lápices de papelería y el precio es bastante más accesible.
Los Staedtler Ergosoft son otra opción sólida en gama media. Mina suave, cuerpo triangular que es más cómodo para sesiones largas, y colores bastante fieles.
Los Bruynzeel Expression son menos conocidos pero muy buenos en esta franja de precio. Los he probado y la mina tiene una suavidad que no esperaba para lo que cuestan.
Los profesionales: cuándo el precio se justifica
Los lápices profesionales se justifican cuando la calidad final de tu trabajo importa de verdad. Para ilustraciones que van a ser reproducidas, para trabajo que va a durar en el tiempo, para técnicas que requieren muchas capas y mucha mezcla de colores, la diferencia que hace un lápiz profesional es real y visible.
Los Faber-Castell Polychromos son los que más conozco y los que más recomiendo si das el salto a profesional. Mina de aceite, muy suave, mezcla increíble, colores estables y duraderos. Se afilan perfectamente y la mina raramente se rompe. Son los que uso para mis ilustraciones más trabajadas.
Los Caran d'Ache Pablo son otra referencia en gama profesional, con una mina todavía más suave y cremosa que los Polychromos. Son más caros pero el resultado es espectacular, especialmente para técnicas de capas y difuminado.
Los Prismacolor Premier son muy populares, especialmente en América. Mina de cera muy suave y cremosa, fantásticos para mezclar. El inconveniente es que la mina es más blanda y por tanto se gasta más rápido y se rompe con más facilidad al afilar.
Mi consejo real
No compres un set de 120 lápices profesionales de golpe. No tiene ningún sentido cuando estás empezando y es una inversión enorme para algo que todavía no sabes si vas a usar.
Lo que hice yo y lo que recomiendo: empieza con un set pequeño de gama media, de doce o veinticuatro colores. Aprende a usarlos bien, entiende cómo funcionan las capas y la mezcla de colores. Cuando sientas que los estás limitando, da el salto a profesional con un set pequeño también, de doce colores básicos, y ve ampliando solo los colores que realmente uses.
Comprar lápices sueltos es caro por unidad pero mucho más inteligente que comprar sets grandes de los que la mitad no usas. La mayoría de marcas profesionales venden por unidades.
Y una última cosa: el material no hace al artista. Un lápiz profesional en manos de alguien que no ha practicado lo suficiente no va a dar mejores resultados que un lápiz de gama media en manos de alguien que conoce bien su herramienta. Primero la práctica, luego la inversión 💛
¿Tú usas lápices de colores en tu proceso? ¿Cuáles son tus favoritos? Cuéntamelo en los comentarios.
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